Jane Walker

Hasta hace no mucho la relación mujer y whisky era vista, y en algunos casos aún lo es, por el gran público como poco natural. Una bebida alcohólica de fuerte gradación como ésta no estaba hecha para aquellas personas con un físico aparentemente endeble. Si algún papel relevante tenía la mujer en la industria del whisky era el de reclamo sexual, objeto decorativo o mero escaparate. Han sido más mujere para el whisky que mujeres de whisky.

Pero como digo, siempre visto desde una perspectiva ajena a la propia industria y por lo que se percibía desde los medios de comunicación. Sin embargo, basta con indagar un poco en la historia del whisky, o leer las noticias recientes relacionadas con este mundo, para darse cuenta de que las mujeres han contribuido mucho en el éxito de esta bebida. Lejos de ser cuerpos del deseo, muchas mujeres han desempeñado y desempeñan una función esencial para el desarrollo de la industria. Ya sea como destiladoras, publicistas, directoras y fundadoras de destilerías, por mencionar algunas funciones. 

Imagen que ya debería ser del pasado

Seré sincero. En mi labor de investigación para este artículo descubrí que hay tantas mujeres interesantes de las que hablar, que pronto vi que era imposible tratar a todas ellas. Tenía que resumir. De hecho, también he desestimado tratar el polémico tema de la publicidad. Me parecía más interesante indagar en las vidas de mujeres que han hecho evolucionar el whisky. Así que aquí trataré sobre el pasado, el presente y el futuro de esta industria de manos femeninas. Estas son excelentes mujeres de whisky.

Helen y Elizabeth Cumming

Uno de los nombres que ha contribuido al éxito de Johnnie Walker es la destilería Cardhu, y los Cumming al frente de ella. Helen y John eran un matrimonio que en 1811 habían alquilado la Granja Cardow (el nombre original de la destilería) en la remota zona de Knockando, Speyside. Sabedores de que aquel era el enclave ideal para destilar de manera ilícita, montaron su destilería con la intención de ganarse unas libras. 

Sin embargo, los recaudadores de impuestos supieron de las andanzas de los Cumming y detuvieron hasta en tres ocasiones a John, cuando todo parece indicar que en realidad quien destilaba era Helen. De hecho, se cuenta que cuando los recaudadores llegaban a la granja de los Cumming, ella los invitaba a hospedarse y a cenar de manera cordial. Muy al estilo escocés. Luego, cuando los dejaba comiendo salía por la puerta trasera de la granja con un pañuelo rojo para ondearlo y avisar a los vecinos de que “el enemigo estaba en casa”. Y así se pueden encontrar varias anécdotas sobre la astucia de esta mujer. 

Cuando la aprendiz supera a la maestra

Mujeres de Whisky

La Ley de Impuestos Especiales que se aprobó en 1823 permitía destilar whisky de manera legal en el Reino Unido. Así que los Cumming fueron de los primeros en regularizar su destilería. Esto hizo que su producto se pudiera comercializar y darse a conocer más allá de la región de Speyside. Con el porvenir de la destilería estabilizado, Helen y John dejaron en manos de su hijo Lewis las riendas del negocio. No obstante, éste falleció en 1872 con 69 años, dos antes que su madre, dejando a su mujer Elizabeth a cargo de la granja Cardow.

Si Helen puso los cimientos de Cardhu, Elizabeth fue quien la hizo crecer. Y para colmo, contra viento y marea porque tuvo que hacerlo con una hija fallecida tres días tras la muerte de su marido, cuidando de dos hijos y otro que venía en camino. Fue ella quien registró la marca Car-Dhu y quien decidió modernizar la compañía construyendo una nueva destilería. 

La malta producida por la granja Cardow era de tan buena calidad que muchos maestros mezcladores la buscaban por encima de cualquier otra marca. Tal fue su popularidad que para finales del siglo XIX los alambiques de los Cumming pasaron de producir 75,000 litros anuales a 151,000.

Destilería Cardhu
La destilería Cardhu

Finalmente, y tras pensárselo mucho, Elizabeth vendió la destilería a la compañía John Walker & Sons, que andaban tras la perla de Speyside desde hacía años. Eso sí, aparte del dinero, Cumming pidió como condición innegociable que sentaran a su hijo John en la mesa de directivos de JW. Eso es asegurarse el porvenir de la familia. 

Hasta 1983 siempre ha habido un Cumming en Johnnie Walker.

Doris Zinkeisen

Mujeres de whisky

Esta escocesa de apellido alemán (1898-1991) fue durante su vida diseñadora de vestuarios y escenarios de teatro, pintora, artista comercial y escritora. Y gracias a ella el logo de Johnnie Walker es tal como lo conocemos en la actualidad. 

El estilo realista que Zinkeisen reflejaba en sus obras sobre la sociedad londinense y sus jardines la hicieron popular entre la clase alta inglesa de comienzos del siglo XX, especialmente a la hora de producir retratos. 

El éxito de Zinkeisen la convirtió en una de las artistas británicas más solicitadas durante la década de los 20. Prueba de ello son los carteles publicitarios que hizo para varias compañías ferroviarias británicas como la London North Eastern Railway o la Southern Railway. También pintó un mural en el lujoso RMS Queen Mary e ideó una campaña de publicidad para Johnnie Walker.

Un nuevo estilo de publicidad

A comienzos del siglo XX Johnnie Walker quería darle un reconocimiento gráfico a sus dos whiskies estrellas: Special Old Highland Whisky y Extra Special Old Highland Whisky; más tarde conocidos como Red Label y Black Label, respectivamente. Y fue el dibujante Tom Browne quien dio con la idea del Striding Man que todos conocemos. Junto a Browne, fueron varios los artistas que colocaron al Caminante en todo tipo de situaciones; la vida urbana, la deportiva, en ambientes sociales e incluso bélicos a raíz de la I Guerra Mundial.   

Johnnie Walker publicidad
La idea de Zinkeisen para Johnnie Walker

Pero fue Zinkeisen quien le dio vida al personaje. En 1927 lo pintó con el característico color rojo, y luego lo colocó en situaciones sociales donde mostraba una personalidad más agradable y simpática, posiblemente para entusiasmar también a las mujeres. El planteamiento de Zinkeisen supuso un antes y un después en los códigos comunicacionales de la época. Un punto de inflexión para la marca y una nueva manera de publicitarse.  

Y pasamos del pasado al presente y al futuro. 

Desiree Whitaker

Dejamos una isla europea para trasladarnos a otra más austral, Nueva Zelanda. Nuestra protagonista es Desiree Whitaker, una mujer que está reviviendo la tradición destilera de su país, y situando su joven compañía Cardrona Distillery a nivel internacional. 

Desiree whitaker

Es curioso como los viajes cambian a muchas personas. Algo así le tuvo que ocurrir a Whitaker cuando en sus años de estudiante en Inglaterra, decidió celebrar su 21 cumpleaños con una escapada a Escocia. Alguna idea tuvo que germinar en la mente de esta kiwi tras la visita a la hermosa Caledonia, porque años más tarde su vida cambió por completo. 

Cuando Whitaker regresó a su tierra sus proyectos de vida no salieron como quiso: matrimonio, separación, divorcio y una granja familiar que no le llenaba como negocio. Tocaba replantearse su vida laboral, y sin pensárselo mucho decidió pasar dos años y medio aprendiendo sobre destilación con los mejores maestros en EE UU y la cuna del whisky, Escocia. Siempre se vuelve a Escocia. La idea era construir su propia destilería en su tierra, aunque el panorama allí tampoco era muy prometedor para el whisky.

El renacer del whisky en Nueva Zelanda

Mientras que cada vez se hablaba más de los single malt australianos, en Nueva Zelanda echaban el cierre a Willowbank Distillery. La última destilería del país decía adiós con el nuevo milenio. Apostar por abrir una nueva suponía un importante salto de fe. Aún así, Whitaker puso la primera piedra de su soñada destilería, Cardrona, en enero de 2015. Luego tocó trabajar duro, innovar y ver sus recompensas. 

cardrona solera whisky

En julio de 2016 la ginebra The Source ganó la medalla de oro en los New York World Spirits & Wine Awards. En diciembre de 2018 su whisky cask strength salía a la preventa y se agotaba en tan sólo tres días. En 2020 The Cardrona fue galardonado como el Mejor Single Malt de Nueva Zelanda de menos de 12 años por Whisky Magazine. De hecho, en la propia revista había sido puntuado con un 9,2 en la sección de cata a ciegas. Ha entrado directamente en el top 50 de los mejores whiskies criticados por el magazine, y llevan más de 4,000. 

Todos estos premios conseguido con un equipo enteramente femenino y una mente brillante como la de Desiree Whitaker. Sin duda, le espera un futuro muy prometedor a la Cardrona Distillery. Waimarie!

Y hasta aquí mi selección de mujeres de whisky. Como ya dije, hay muchas más que merecen su reconocimiento, pero algo tengo que dejar para el año que viene ¿No?.

Fuentes:

ScotchWhisky.com
VinePair.com
Stuff.co.nz
Cardrona Distillery

La imagen de cabecera es Jane Walker de Johnnie Walker.